• Mònica Vidal

¿Nos vamos de postboda?


La verdad es que ya no concibo hacer las fotos de una boda sin haber hecho antes una preboda con los novios. ¿Recuerdas? Te conté un poco más sobre este tipo de sesiones en esta otra entrada del blog. Pero hay algo que todavía no está tan extendido en el mundillo bodil: el hacer una postboda. Personalmente me parece una idea muy chula así que voy a aprovechar esta entrada para hacer un 2x1: os enseñaré las fotos de la postboda de E&J, mis novios con la boda de película (puedes leer y ver su historia aquí) y, además, os contaré algunas cositas sobre las sesiones postboda y por qué molan tanto :)

Pero antes... empecemos por el principio, ¿no? :)

¿Qué es una sesión postboda?

Como su propio nombre indica es una simple sesión de fotos que se hace cuando la boda ya ha pasado. Pero, a diferencia de la preboda, que no tiene normas respecto al vestuario de la pareja, en la postboda hay algo indiscutible: los novios van vestidos de novios, con el mismo traje y vestido con el que se casaron. Esta sesión puede hacerse a partir del día siguiente de la boda, pero lo más normal es hacerla unas semanas después, por ejemplo al volver de la luna de miel o cuando la pareja ya está más relajada después de su gran día.

Nos volvemos a ver

Después de las reuniones, la sesión Bride's y Groom's look, la preboda, la boda, la entrega de fotos... Suelo crear con las parejas un vínculo, una relación de amistad que hace que volverlos a ver sea una alegría. La verdad es que todas las sesiones postboda tienen algo en común: el tema de la conversación es, inevitablemente, la boda :) Cómo fue todo, como lo vivieron, las sorpresas, los nervios... Pero todo visto con la perspectiva del tiempo y, claro está, con una sonrisa nostálgica en la cara!

Pero hablando únicamente del aspecto fotográfico, la postboda es, por ejemplo, la mejor manera de tener unas fotos vestidos de novios en un sitio diferente. Si te casas en una masia en el campo, puedes tener fotos en la playa. Si te casas en un ambiente más urbano, podemos ir a hacer las fotos a la montaña o, como en el caso de esta postboda que os enseño, si te casas en Murcia, puedes hacer la postboda en la ciudad donde vives: Barcelona. Y, además, hacerlo en un par de sitios muy especiales: el parque de atracciones del Tibidabo y el Laberint d'Horta (bajo, eso sí, la indiscreta mirada de los turistas que esa mañana estaban por ahí y que fliparon de vernos a los tres paseando y subiendo a las atracciones :p)

Ya estáis casados

El hecho de que la boda ya haya pasado, de que ya hayáis dejado los preparativos y los nervios atrás, hace que disfrutéis mucho más de lo que estamos haciendo. Que os soltéis y seáis vosotros mismos y que, por lo tanto, lo pasemos mejor :)

Pensad que el día de la postboda no tenéis unos invitados esperando a que volváis de hacer fotos para empezar a comer, no tenéis un timing al que ceñiros para que todo salga perfecto y dé tiempo a hacerlo todo. Cuando tengo una sesión de fotos suelo reservarme el día entero, así que tenemos toooodo el tiempo del mundo para hacer fotos. Podemos, incluso, hacer cola y subirnos a un tiovivo o, si al terminar con el parque de atracciones tenemos ganas de más, irnos al laberinto de Horta :p

También me gusta pensar en la postboda como el "colofón final" de la boda, el punto final, la despedida. Lleváis muchos meses preparando vuestra boda perfecta e, inevitablemente, el día B pasa volando. La postboda es una buena manera de disfrutar de un tiempo sólo vuestro, de pensar en lo que habéis conseguido y de despedir, con una sonrisa en la cara, el que ha sido el día más feliz de vuestra vida. También, claro, os despediréis de mí... pero no será un adiós, será un hasta pronto! ;)

¡Sin miedo!

Los vestidos ya han cumplido su misión, verdad? El día de vuestra boda estabais guapísimos y hubo cosas que no quisisteis hacer por si se estropeaban el traje o los zapatos. Aprovechemos la postboda para hacer alguna locura, como hicieron L&J, que se metieron vestidos en el mar! Aunque en realidad no hace falta llegar a tanto, el hecho de poder andar por el bosque sin preocuparte de si se enganchan hojas o hay un poco de barro ya es todo un lujo! :)

También puede ser la excusa perfecta para cambiar un poco el "look de novia", por ejemplo con un color de uñas o labios diferente o cambiando de zapatos a unos más cómodos o más "todo terreno". Si empieza a hacer fresco... no hay nada mejor que una novia con chupa de cuero o cazadora tejana y si llueve... un paraguas y unas botas de agua molonas pueden ser una idea chulísima!

Ultimando detalles

Y, por supuesto, si hay algo que no se pudo fotografiar el día de la boda... ¡la postboda es el momento perfecto! Por ejemplo, en la boda de E&J descubrí que en el interior de sus alianzas habían grabado un infinito. Era tan chiquitín que, con el equipo que llevaba me era imposible hacerle una foto chula. La verdad es que me encanta fotografiar los anillos y alianzas, así que el día de la postboda ya iba preparada para poder hacerle un buen macro y que se vieran hasta los trazos que el joyero dejó para dibujarlo :)

¿Nos vamos de postboda? :)

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